domingo, 28 de octubre de 2012

Para medir el pulso de Twitter

La empresa Zauber se dedica a medir el rating de Twitter Tribatics http://www.tribatics.com/en/
Hay que investigar.

jueves, 25 de octubre de 2012

Un artículo para polemizar: "español" o "castellano americano"

Aquí incluyo un texto de Mempo Giardinelli que salió publicado en Página 12 el 24/10/2012.
Creo que se pueden discutir algunas de las apreciaciones que se plantean.
 
 
Vargas Llosa, un maestro de la lengua y el español

El castellano americano que hablan nuestros pueblos


El castellano americano que hablan nuestros pueblos
Escribo este texto desde la admiración y el afecto que sentí toda mi vida por la obra de Mario Vargas Llosa. Lo he leído con fervor de aprendiz, he sentido su amistad en algunas ocasiones y aunque estuve y estoy en desacuerdo con casi todas sus posiciones políticas, siempre lo defendí de ataques e incomprensiones. Es un escritor excepcional, un maestro de la lengua. Y por eso mismo siento que lo persigue un equívoco, igual que a muchos de sus admiradores en el mundo: la constante y creciente idea de que nuestra lengua es el español. Que no lo es.
Mempo Giardinelli / Escritor y periodista*
El castellano americano que hablan nuestros pueblos
Mario Vargas Llosa.
Hace unos días él fue galardonado en México con el Premio Carlos Fuentes, al que otros aspiramos con inmodestia, y las declaraciones de jurados y comentaristas en diversos medios de lo que bien puede llamarse el establishment periodístico internacional subrayan “la contribución que desde el español ha hecho para el enriquecimiento del patrimonio de la humanidad”, como dijo el director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua.
El mismo Vargas Llosa se manifestó “muy agradecido y conmovido” porque si bien no esperaba más premios después del Nobel, este galardón es un nuevo, enorme reconocimiento a la figura inolvidable de Carlos Fuentes, uno de los más exquisitos escritores que dio nuestra lengua.
Claro que entonces la pregunta que surge es de cuál lengua. Y si el propio Don Mario celebra al “idioma español” porque “ha dado una literatura creativa, novedosa, que es traducida y conocida en otros mundos lingüísticos”, entonces cabe la discrepancia.
Que me disculpen, pero no dejaré de insistir que en nuestra América nosotros no hablamos “español” sino “castellano americano”, el mismo que prefiguró Andrés Bello hace 200 años. Y acerca del cual el año pasado publiqué en estas mismas páginas, y a propósito de la inauguración del Museo de la Lengua en la Biblioteca Nacional, un artículo titulado “La lengua que hablamos”.
La cuestión no es baladí. Hay una profunda diferencia ideológica en el asunto, que hiede a neocolonización. Porque no se trata de discutir si es –como en efecto es– el segundo idioma más estudiado en el mundo después del inglés y el tercero más usado en Internet. No, la cuestión es que llamar aquí a nuestra lengua “español” es una forma contemporánea de cambiar el significado del idioma que nos une y nos expresa. Y digo contemporánea porque desde siempre, por generaciones, el nombre de nuestra lengua para hablar, leer y escribir, o sea el nombre del idioma de nuestra literatura –Bello dixit– fue castellano: “Se llama lengua castellana (y con menos propiedad española) la que se habla en Castilla y que con las armas y las leyes pasó a América, y es hoy el idioma común de los Estados hispanoamericanos”.
Fue por razones políticas y económicas muy recientes que España inició una sutil reconquista cultural americana. Desde hace unos veinte años, lenta y machaconamente, se nos fue imponiendo el nuevo nombre de nuestro idioma. El avance de empresas como Telefónica y otras en América, en los ’90, más la creación del Instituto Cervantes como avanzada política cultural de España en el mundo –lo cual para mí es incuestionable; no es eso lo que discuto–, estuvo al servicio de erosionar el prestigio del vocablo “castellano”. Y, además, ayudó en esa tarea la fácil traducción del gentilicio a las lenguas de los países desarrollados de Europa.
Desde luego que a esa reconquista de América también la facilitó la transnacionalización de las grandes casas editoriales argentinas, compradas casi todas por poderosos holdings españoles. Lo cual tampoco es cuestionable en sí mismo, quede claro. Pero sucedió, y hoy es inevitable ver que el desplazamiento de la identidad de nuestra lengua, a la par de la brutal crisis económica, social y cultural que vivimos hace una década, contribuyó a esa estrategia no inocente.
El castellano americano que hemos hablado por generaciones recogió tradiciones y fortaleció identidades en toda nuestra América. Esa lengua, de raíz castiza pero enriquecida con cocoliches, dialectos y el uso peculiar de millones de extranjeros, creó finalmente una cultura que se desarrolló y definió con un idioma común: el castellano de nuestra América. Rioplatense, andino, caribeño, pero castellano.
Así se escribió y así es leída la riquísima literatura latinoamericana. La que llegó a ser universalmente apreciada gracias a Borges, Neruda, Rulfo y Carpentier, entre muchos otros, y también gracias a Fuentes y Vargas Llosa, pero como producto del castellano americano y no como literatura en español.
El asunto tampoco es nuevo. Durante el primer gobierno peronista en los colegios secundarios argentinos se estudiaba “Lenguaje Nacional”, y luego se estudió “Castellano” a secas. Pero desde los cambios que impusieron ciertas modas pedagógicas neoliberales y las editoriales españolas, en los ’90, se impuso en nuestros ministerios y nuestras universidades un absurdo que padecen ya varias generaciones de estudiantes argentinos: una inexacta e imprecisa materia llamada “Lengua”, hoy popularizada a la par de la creencia de que hablamos “español”.
Bienvenidos sean los galardones literarios para maestros como Mario Vargas Llosa. Pero también digamos que sus obras son nuestras y son ejemplares porque, precisa y básicamente, las escribieron en el castellano americano que hablan y leen nuestros pueblos. No en español.
Bueno sería que ellos mismos, que lo saben, lo reconocieran.

El castellano americano que hablan nuestros pueblos

viernes, 19 de octubre de 2012

Un texto de Luis M.Pescetti para las madres

Entonaciones

Decir “mamá”, “vieja”, “jefa”, como cuando llegamos a casa y queremos saber si está.“Mamá”, dicho como cuando le pedimos un vaso de agua, por la noche. “Mamá”, como cuando queremos decirle: “Basta, no
insistas con eso”. “Mamá”, como cuando se nos escapa en un grito, ante una situación de peligro. “Mamá”, dicho como cuando le presentamos a nuestra persona amada. “Mamá”, mordiendo los dientes, con enojo.
“Mamá”, cuando cerró los ojos. “Mamá”, como cuando lo balbuceamos por primera vez. Dicho como cuando no nos conceden algo deseado, y reemplaza a: “Por favor”. Como cuando antecede a : ¿Me preparás algo para comer?”. “Mamá”, como cuando atendemos el teléfono y la llamada es para ella. “Mamá”, dicho como cuando nos sorprende con un cambio: peinado, ropa, baile, un curso. “Mamá”, como cuando lo que sigue será una mala noticia. “Mamá”, respondiendo a nuestro padre que nos pregunta quién tiene la razón. Y ahora “Mamá”, también a nuestro padre, que nos pregunta quién cometió un error. Pidiéndole que se apure, pues perdemos el ómnibus. Pero también: “Mamá”, como cuando nos
apura. “Mamá”, cuando abre los ojos, recuperada de la anestesia de una operación. “Mamá…”, como cuando le preguntamos si ella se acuerda de un nombre o una situación que no podemos recordar. También como cuando le pedimos que nos disculpe. Decir “Mamá”, como cuando no vivimos en el mismo país y llega a visitarnos. “Mamá”, en la misma situación, pero cuando nos despedimos. “Mamá”, como cuando le anunciamos que será abuela. “Mamá”, exclamando como cuando nos da una alegría muy grande. “Mamá”, cuando reemplaza a : “No hace falta”. “Mamá”, ante otras personas, y cuando queremos decirle que no siga, que luego nosotros le explicaremos todo. Dicho como cuando debemos pedirle dinero. Dicho como cuando le pedimos que sea nuestra madre, y que no haga como si fuera amiga. “Mamá”, cuando reemplaza a “Te tenemos una sorpresa”. También como cuando reemplaza a: “¿Cómo se te puede ocurrir eso?”. “Mamá”, puesto en una canción. “Mamá”, en un rezo. También cuando hablamos con una persona amiga y le contamos que “mamá” tiene la culpa. “Mamá”, en una de esas poesías que les hacen memorizar a los
niños para el acto del día de la madre. “Mamá”, en un anuncio publicitario. “Mamá” cuando somos hijos adoptivos y conocemos a nuestra madre biológica. Y también “Mamá”, dicho por primera vez, luego de haber conocido a nuestra madre biológica, a nuestra madre adoptiva. “Mamá”, pero sin mirarla a ella, sino con la vista arriba. “Mamá”, inclinando la cabeza.

Luis María Pescetti
(Del libro Nadie te creería)

miércoles, 17 de octubre de 2012

RECOMENDACIONES DE LA UNESCO


Recomendaciones
 Es necesario ofrecer vías alternativas de educación para que unos 200 millones de jóvenes del mundo entero (esto es, un número equivalente al de la población total de Brasil) puedan adquirir competencias básicas elementales.
  1. En el primer ciclo de la enseñanza secundaria se debe dispensar una formación de calidad para que todos los escolares adquieran competencias básicas pertinentes.
  2. En los planes de estudios del segundo ciclo de la enseñanza secundaria se debe establecer un equilibrio entre la adquisición de competencias estrictamente profesionales y técnicas (comprendidas las relativas a las tecnologías de la información) y la adquisición de competencias polivalentes, como la seguridad en sí mismo y la aptitud para comunicar, que son indispensables en todo puesto de trabajo.
  3. Las estrategias en materia de adquisición de competencias deben apuntar a las categorías sociales más desfavorecidas, especialmente las jóvenes y la población pobre de las zonas urbanas y rurales.
  4. Para lograr en los países pobres la escolarización de todos los jóvenes en el primer ciclo de la enseñanza secundaria se necesitarían unos 8.000 millones de dólares anuales. Los gobiernos y los países y organismos donantes de ayuda, así como el sector privado, deben aportar su contribución para enjugar el déficit de financiación actual.
 La publicación de la edición 2012 del Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo sigue de cerca a la presentación al público de la iniciativa “La educación ante todo”, efectuada el pasado 26 de septiembre por Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas. Éste subrayó cuán importante es agrupar a todas las partes interesadas para superar los obstáculos existentes y lograr “una educación de calidad, pertinente y transformadora”.
Fuente: UNESCO

jueves, 11 de octubre de 2012

¿Por qué Babel?

Porque simboliza el deseo de alcanzar el conocimiento y la soberbia de pretender saberlo todo.
Cuanto más aprendemos, más tomamos conciencia de todo lo que no sabemos.
A "babelear" entonces.

La torre de Babel

La construcción de la torre de Babel, según el pintor Peter Brueghel el Viejo (siglo XVI)

"El arte del filtro"

“En el futuro, la educación tendrá como objetivo aprender el arte del filtro. Ya no hace falta enseñar dónde queda Katmandú o quién fue el primer rey de Francia, porque eso se encuentra en todas partes. En cambio, habría que pedirles a los estudiantes que analicen quince sitios para determinar cuál es para ellos el más confiable. Habría que enseñarles la técnica de la comparación”
Umberto Eco